El Estadio GNP Seguros ya se transforma. Torres de luces, pantallas gigantes y estructuras metálicas comienzan a levantar el escenario donde el 8 de noviembre se desatará una de las noches más esperadas del año.
Los boletos están en sus últimas etapas, y cada día más fans logran conseguir su pase al paraíso del rock. Desde ahora, el ambiente se siente eléctrico: caravanas, clubes de fans organizando encuentros y hasta bares temáticos dedicados a la banda.
México se prepara para recibir el último rugido de una leyenda.
