
La Arena CDMX se convirtió en una gran pista de baile para celebrar siete décadas de historia de La Única Internacional Sonora Santanera, una de las agrupaciones más queridas y representativas de la música popular en México. La noche del viernes fue un desfile de generaciones que se reunieron para cantar, bailar y reencontrarse con un repertorio que sigue tan vivo como el primer día.
La conducción corrió a cargo de Dalilah Polanco, quien con su carisma y cercanía marcó el pulso festivo del concierto, enlazando momentos musicales con guiños de complicidad hacia el público. A partir de las 21:00 horas, la Sonora Santanera tomó el escenario para ofrecer un recorrido de 32 canciones durante más de tres horas, confirmando que su legado no solo resiste el paso del tiempo, sino que se fortalece.

El arranque fue directo al corazón del público con clásicos como “La Boa”, “¿Dónde estás Yolanda?” y “Torero”. La primera gran sorpresa llegó con Mario Girón, ganador de La Academia 2024, quien se sumó para interpretar “De mil maneras” y “Por las calles de México”. A esas alturas, temas como “Bomboro” y “Luces de Nueva York” ya habían puesto a bailar a todo el recinto, completamente lleno.
Uno de los momentos más celebrados fue la aparición de Ely Guerra, enfundada en un llamativo traje rojo, para darle nueva vida a “Pasito Tun Tun” y “Dos Gardenias”. Más adelante, la emoción subió de tono con Eugenia León, quien aportó profundidad y fuerza interpretativa en “Quién será” y “Aunque me cueste la vida”, demostrando la versatilidad del cancionero santanerense.

La noche también tuvo espacio para la memoria. Con un emotivo homenaje, la agrupación recordó a los integrantes que ya no están —Carlos Colorado, Andrés Terrones, Pepe Bustos, Juan Bustos, Silvestre Mercado y Sergio Celada—, reafirmando que el legado continúa vivo, ahora también en manos de hijos y herederos musicales.
El cierre transportó al público a un elegante cabaret, con temas a media luz como “En la cantina”, “Mariposa Fugaz”, “Congoja”, “Mi adiós” y “Saca la botella”. Pasada la medianoche, la Arena CDMX despidió a la Sonora Santanera con aplausos, baile y sonrisas, celebrando 70 años de música que sigue siendo sinónimo de fiesta, identidad y tradición.
